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Historia

En 1464 se autoriza por la Santa Sede la fundación de un primitivo convento de la Orden Primera extramuros de la ciudad y muy cercano al río Segura, tanto que los continuos desbordamientos sugirieron su traslado al lugar que hoy ocupa, alejado unos 200 metros del antiguo cauce del Segura.

Ese nuevo emplazamiento, será el inicio de un cambio en la religiosidad popular. Su localización, cercana al núcleo urbano de Orihuela -a pesar de encontrarse extramuros-, pero también cercana a la huerta y a los incipientes núcleos de población de la misma hacen que su labor evangelizadora sea muy estimada por todos, no en vano los PP. Franciscanos serán el soporte de la vasta red de ermitas y pequeñas iglesias diseminadas por la huerta durante siglos. De la mano de esa evangelización, llegará como a cualquier localidad de la "Geografía Franciscana" el culto a la Pasión del Señor, desarrollado con la creación de las órdenes terceras, la atención a los enfermos y heridos, construyendo hospitales para ellos.

La Venerable Orden Tercera, no es una cofradía como las demás que se habían creado a lo largo de los tiempos. Tampoco es una congregación religiosa. Es una verdadera orden regular (con una regla propia), con su propio hábito y que tiene como cualquier otra orden un noviciado y una profesión. Su finalidad es hasta hoy como dicen las Constituciones Generales "vivir el Evangelio, siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís en su estado seglar".

En los primeros momentos de existencia de la Orden, sus miembros estaban obligados a realizar ejercicios espirituales, a realizar penitencia, ayunos y abstinencias en determinados períodos del año, a efectuar comuniones generales en determinadas festividades y además, estaban obligados a asistir al resto de sus hermanos ante la enfermedad o la muerte.

En cuanto al momento exacto de su origen, es difícil establecer un momento concreto. Montesinos, establece en su Compendio Histórico que nace a la vez que los PP. Franciscanos se establecen en el actual convento, pero como muchas de sus aseveraciones es difícil demostrarla con fuentes de tipo directo. La Concordia entre la Cofradía del Santísimo Sacramento y la VOT de San Francisco, nos aproximan más al siglo XVII, así como la existencia en 1601 de una cofradía del Cíngulo de San Francisco, según Antonio Luis Galiano Pérez.

La tarea primordial de la Venerable Orden Tercera en Orihuela, ha sido y es la realización de actos públicos de penitencia. Entre ellos se encontraba la realización de Via-Crucis y sobre todo la celebración de las procesiones de Semana Santa y todo lo relacionado con el culto a la advocación de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En el S. XVII existía una talla a la que se rendía culto. Según Montesinos en 1612 se encargó en Murcia al francés Máximo Buchi una talla del nazareno, que sería bendecida por el Obispo Balaguer en la Parroquial de las Santas Justa y Rufina.

La_Agonia_con_Maria_Magdalena_a_sus_pies.jpgSan Juan y La Dolorosa en procesin.jpgNuestro_Padre_Jesús_en_la_puerta_de_Santa_Justa.jpg

Desde hace décadas aparece en la historiografía local la posibilidad de que la imagen antigua de Nuestro Padre Jesús fuese realizada por Nicolás de Bussy, con lo cual la fecha de su realización es más tardía, pero son sólo conjeturas.

El Archivero Honorífico de la Ciudad de Orihuela, el P. Agustín Nieto encontró un documento fechado en 1702 en el cual se decía que se había encargado para las rogativas y las procesiones una imagen cuyo coste había excedido de las posibilidades económicas del convento y que a pesar de haber recogido limosnas, les faltaban 9 doblones para amortizar su pago, cantidad que se entrega finalmente por el síndico del Convento, D. Francisco Rocamora el 29 de marzo del mismo año. Podríamos tener una imagen anterior, que ya recibía culto en el XVII y otra realizada en 1702, fecha en la cual podría haber sido realizada por el conocidísimo escultor de cámara de Carlos II, Nicolás de Bussy, muerto en 1706.

Será a partir del s. XVIII cuando se inicie la costumbre de sacar la imagen en pública rogativa para reclamar que lloviese ante algún episodio de sequía o para pedir la finalización de cualquier plaga o calamidad pública. Para ello, la imagen se trasladaba a la catedral o a la Parroquial de las Santas Justa y Rufina.

También hay que mencionar otras funciones en las cuales la imagen se acerca con un culto especial al ciudadano de a pie, como las Novenas y la función del Testamento. La primera vez que se refiere esta, lo hace en 1727. Tenía lugar esta celebración en el mes de noviembre. Más tarde, se adelantaría su fecha, quedando el mes de celebración como en la actualidad, en octubre.

Hasta el año 1713 se rendía culto a Nuestro Padre Jesús junto a otras imágenes que también eran propiedad de la Venerable Orden Tercera en la Iglesia de Santa Ana. Más tarde, se acuerda materializar las aspiraciones de la Orden de tener una capilla aparte para poder celebrar sus cultos mejor, construyéndose una capilla y un camarín que albergase la imagen de Nuestro Padre Jesús.

Además de la capilla, la Venerable Orden Tercera tuvo otro lugar dependiente de ella para el culto. Nos estamos refiriendo a la ermita del Santo Sepulcro, situada al final de la Calle del Calvario. Actualmente ha pasado a ser municipal.

Con respecto a las procesiones de Semana Santa, ya existía en la década de 1650 una procesión que sacaba la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno el Viernes Santo. En esos momentos, se produce un aumento de los pasos que procesionan. En 1771 salió por primera vez el Santo Sepulcro, con pilares labradores, y en 1774 lo hará el Cristo de la Agonía con la Magdalena puesta a sus pies, obra sin par de Salzillo, y así, llegarían a finales del siglo a ser ocho.

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