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LA CAÑA, LA ESPONJA Y EL VINAGRE

Según los Evangelios, cuando crucificaron a Jesús le ofrecieron de beber en dos oportunidades.

La segunda vez, la más conocida, tuvo lugar cuando Jesús ya estaba colgado en la cruz a punto de expirar, y uno de los presentes le acerca a la boca una caña con una esponja embebida en vinagre.

¿De dónde sacaron ese vinagre? San Juan nos da la respuesta. Dice que cerca de la cruz "había una vasija llena de vinagre" (Jn..19, 29). No se trata de vinagre como lo conocemos, sino de una especie de mosto ácido y agrio que los soldados romanos solían usar como bebida. Por otro lado la Biblia menciona varias veces este vinagre como algo delicioso (Nm.6, 3; Rt.2, 14).

¿Con qué intención se lo dieron a Jesús? El texto bíblico no lo dice. Quizás para reanimarlo, al ver que se moría tan rápido; o quizás para acelerar su muerte, ya que según una antigua creencia la muerte de un crucificado se aceleraba al darle die beber. O tal vez, para mofarse de Él; pero sea cual fuere la razón, lo cierto es que se trató de un acto humillante y ofensivo.

No obstante, hay otra bebida anterior que también le ofrecieron a Jesús cuando llegó a la colina del Gólgota.
Mientras lo desvestían, dice San Marcos que "intentaron darle trino con mirra, pero Él no lo tomó" (Mc 15,23); también dice Mateo que "le ofrecieron vino mezclado con hiel; pero Él, después de probarlo, no lo quiso tomar" (Mt 27,34). El motivo de tal ofrecimiento se debe a la costumbre judía que existía de lar de beber a los condenados a muerte un sorbo de vino mezclado con aromas, cuya misión consistía en provocar un efecto narcotizante para anestesiarlos y disminuir los terribles sufrimientos que les esperaban.

Sabana Santa1

Última actualización el Viernes, 22 Marzo 2013 15:20

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