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CULTOS

1 DE ENERO

La función del 1 de enero, nace de la piadosa costumbre por un lado, de iniciar el año con la solemne bendición y guía espiritual de Nuestro Padre Jesús. No en vano, el 1 de enero es el día de Jesús, y es un día para solicitar mercedes, pero también para mostrar cariño y sumisión a través del tradicional besapié de la imagen.

También ese día, está marcado por el recuerdo, pues no en vano la intención que preside esta eucaristía, es el recuerdo de cuantos hermanos terciarios y mayordomos han fallecido a lo largo de la historia, y los gastos de la ceremonia: cera, música, coro, predicador... corren por cuenta de los mayordomos, que el Viernes Santo anterior, al finalizar la Procesión, y tras solicitarlo alguno de los Cuadrilleros o miembros del Consejo presentes, depositan su óbolo en la cesta que para tal fin corre de mano en mano esa noche de esperanza, manos y hombros que muchas veces no son nuevos, sino que sustituyen a padres, abuelos, etc., de ahí el interés por contribuir en el desarrollo de esta solemne función.

NOVENA

Se celebrará en honor a Nuestro Padre Jesús, tratando de aumentar la devoción de los fieles hacia Él, es la novena a Nuestro Padre Jesús. La propuesta de Francisco Maseras de Timor en 1771, da inicio a una piadosa actividad que se inició con la presencia de la imagen en su capilla de la Iglesia de Santa Ana, pero que ante la falta de espacio y la lejanía del centro urbano obligan a trasladarla a la Parroquial de las Santas Justa y Rufina.

1806 Fue el primer año que esto sucede, y se inicia el primer viernes de Cuaresma con el traslado en romería de la imagen a la parroquial para iniciar el rezo de la novena por espacio de nueve días, volviendo la imagen a su camarín el segundo domingo de Cuaresma. Desde 1806, pocas han sido las ocasiones en las que esta popular celebración que supone el inicio oficial de la Cuaresma en Orihuela ha debido suspenderse, pudiendo citar entre ellas las relacionadas con las exclaustraciones, como 1835 o bien la guerra civil, que obligó a la suspensión entre 1936 y 1939.

Únicamente podemos citar su traslado a la Iglesia del Real Monasterio de la Visitación "Salesas" por dos años con motivo de la celebración de la exposición "Semblantes de la vida", promovida por la Fundación de la Comunidad Valenciana La Luz de las Imágenes entre marzo de 2003 y abril de 2004.

TESTAMENTO

La primera vez que se refiere esta, lo hace en 1727. En ella, se recordaba a los fieles en el desarrollo de la Eucaristía el gran legado de Jesús, el amor, aunque existen algunas composiciones que desarrollan el espíritu del testamento algo más.

Es el caso de las Novenas que se han reeditado a o largo de la historia de la orden, de las que como ejemplo podemos rescatar los versos siguientes:

  1. Que se canta a Nuestro Padre Jesús en la Fiesta que, anualmente, le hace la Venerable Orden Tercera de Penitencia de Nuestro Padre San Francisco de Asís.
  2. Yo Jesús, Rey de la gloria, que herido de amor hoy muero en esta última hora hago el nuevo Testamento.
  3. En primer lugar dispongo cese el antiguo, que en derecho con el nuevo, al publicarse, cesa el Testamento viejo.
  4. José a mi entierro asista, puesto que a mi nacimiento asistió otro, y es siempre eco el nacer del entierro.
  5. Mi espíritu Soberano a mi padre lo encomiendo, ya que por sí y por la gracia de la Deidad lleva el sello.
  6. A mi amada fiel Iglesia, los Sacramentos la lego, y un sacrificio en que lea mi pasión, y mis portentos.
  7. A una ceguedad enorme, mi costado blanco hecho dará al bote de una lanza, luz del yerro en el acierto.
  8. Esta Cruz que a mi cariño es suave y blando lecho, se la dejo a los cristianos por timbre de mis afectos.
  9. En la Universal Iglesia mi sucesor sea Pedro, para que me represente y disponga en tierra y cielo.
  10. Aunque vean lo han escrito Juan, Lucas, Marcos, Mateo, Jesús Nazareno firma, créanlo como Evangelio.
  11. Y por ser tan misterioso le pongo de la fé el velo, para que cerrado a todos, para todos está abierto.

 

Tenía lugar esta celebración en el mes de noviembre, bien el tercer domingo o si concurría alguna necesidad especial, el cuarto. Más tarde, se adelantaría su fecha, quedando el mes de celebración como en la actualidad, en octubre, aunque con la salvedad de realizarla el segundo domingo del mes, costumbre alterada también en la actualidad, para celebrarla el tercer domingo o el cuarto si hubiese necesidad de ello, por ejemplo, ante la presencia de un predicador ilustre o del Obispo de la diócesis, siendo fiestas religiosas en las cuales normalmente predica el Padre Guardián del Convento de los P.P. Franciscanos.

En cuanto a su financiación, corría a cargo de los Mayordomos terceros de la Orden, pudiendo citar como anécdota cómo fueron expulsados con el acuerdo unánime del Consejo tres de ellos en noviembre de 1736,
dos de ellos por no satisfacer sus cuotas para esta función (D. Juan Carrober y D. Luis Togores) y uno de ellos porque tampoco había satisfecho la de Semana Santa (D. Jerónimo Pizana).

También podemos recordar como anécdota algunas de las fechas en las cuales van a concurrir circunstancias especiales en su celebración: En 1823, la Mayordomía deberá lanzarse a la calle para solicitar las tradicionales limosnas con las que celebrar esta función, siendo pocos los Mayordomos terceros existentes. En 1855, la epidemia de cólera desatada en la zona, propició que se trasladase al Cuarto Domingo de Cuaresma, con lo que sirvió como acción de gracias, ocasión que se repitió en 1870, con motivo de la epidemia de fiebre amarilla sufrida, y que obligó a celebrarlo en enero con la concurrencia de la Virgen de Monserrate.

Última actualización el Sábado, 23 Marzo 2013 09:04

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